Control

Se pregunta cómo es que todo se derrumbó. Cuándo, por qué. Abre la puerta con un poco de torpeza, sólo tomó dos vasos de cerveza, no está ni siquiera mareado. ¿Por qué le cuesta enfocar? Siempre lo asoció con algo de la literatura, esa frase hecha de estar tan furioso que la vista se te vuelve rojiza. Pero ve todo borroso y podría jurar que sí, que ve rojo. Tantea la mesa hasta encontrar las llaves de la moto, no tiene ganas de agarrar el casco.
Le gusta correr. Sobre todo ahora, ahora que siente que no tiene control sobre nada, le gusta correr. Porque él controla la moto, él decide cuándo acelerar y cuándo frenar. Todo el resto de su vida se siente como un río que lo arrastra y lo ahoga, pero él controla la ruta. 
Esquiva los controles sin siquiera pensarlo, se interna en una de las villas para no pasar por la rotonda. Sale a la ruta un par de kilómetros después de donde sabe que está la policía. Acelera.
Se inclina hacia delante, siente el frío que le entra por las muñecas y el cuello de la campera, siente las lágrimas (son culpa del viento, no estoy llorando, es el viento) que se le enfrían a medida que le bajan por los pómulos. En la ruta hace más frío y el asfalto está un poco húmedo, y las lágrimas no lo dejan ver.
Sólo cuando ve la luz (desenfocada, inmensa) que se le acerca de frente se da cuenta de que ya no está en control, de que nunca estuvo en control. 

5 comentarios:

lynn dijo...

queremos más!

Juana dijo...

Holaaa

http://salvovos-juana.blogspot.com.ar/

por algo se empieza, lee y nada si te gusta me hacés felíz. Una bloggera nueva que se merece una oportunidad, un beso!

sergio feldmann dijo...

Muy bueno el blog. Llegue por el de zoqueta dospuntocero. Me gusta mucho. Yo siempre digo que el amor es un invento de hollywood, y estoy enamorado desde hace mas de nueve anios. O soy un incoherente bipolar, o vivo en una pelicula, en fin...me gusta tu blog, Te sigo!
saludos desde Londres,
sergio.

Alma vacía dijo...

Uno encuentra este tipo de joyas tarde. Eso no importa. Importa que no escribas más.

Fernanda dijo...

Llegué a escuchar la bocina del tráiler.